domingo, 14 de junio de 2009

"El genio de la multitud", Charles Bukowski.


Hay suficiente traición y odio, violencia,

necedad en el ser humano corriente

como para abastecer cualquier ejercito o cualquier

jornada.

Y los mejores asesinos son aquellos

que predican en su contra.

Y los que mejor odian son aquellos

que predican amor.

Y los que mejor luchan en la guerra

son -AL FINAL- aquellos que

predican

PAZ.

Aquellos que hablan de Dios

necesitan a Dios.

Aquellos que predican paz

no tienen paz.

Aquellos que predican amor

no tienen amor.

Cuidado con los predicadores

cuidado con los que saben.

Cuidado con aquellos que están siempre

leyendo libros.

Cuidado con aquellos que detestan

la pobreza o están orgullosos de ella.

Cuidado con aquellos de alabanza rápida

pues necesitan que se les alabe a cambio.

Cuidado con aquellos que censuran con rapidez:

tienen miedo de lo que no conocen.

Cuidado con aquellos que buscan constantes

multitudes;

no son nada solos.

Cuidado con

el hombre corriente

con la mujer corriente.

Cuidado con su amor.

Su amor es corriente, busca

lo corriente.

Pero es un genio al odiar

es lo suficientemente genial

al odiar como para matarte, como para matar

a cualquiera.

Al no querer la soledad

al no entender la soledad

intentarán destruir

cualquier cosa

que difiera

de lo suyo.

Al no ser capaces

de crear arte

no entenderán

el arte.

Considerarán su fracaso

como creadores

sólo como un fracaso

del mundo.

Al no ser capaces de amar plenamente

creerán que tu amor es

incompleto

y entonces te

odiarán.

Y su odio será perfecto

como un diamante resplandeciente

como una navaja

como una montaña

como un tigre

como cicuta

Su mejor

ARTE.


Mi patada en la boca de hoy.

"Cuando temo que pueda dejar de existir", John Keats.

Cuando temo que pueda dejar de existir

antes de que mi pluma haya espigado la fecunda mente,

antes de que grandes pilas de libros impresos

guarden como ricos graneros la semilla ya madura;

cuando contemplo el rostro estrellado de la noche,

grandes símbolos velados de una ilustre ficción,

y pienso que nunca pueda vivir para esbozar

sus sombras con la mágica mano del azar;

y cuando siento, hermosa criatura de una hora,

que nunca volveré a verte otra vez,

que nunca saborearé el poder feérico

del amor irreflexivo, entonces a la orilla

del ancho mundo me quedo solo y pienso,

hasta que amor y fama se hundan en la nada.


La belleza de lo efímero. Como el teatro.

sábado, 13 de junio de 2009

quiero sentir, quiero sentir y que no me derrumbe.
quiero sentirlo todo, de la euforia a la melancolía.
quiero vivirlo todo, tocarlo todo, sentirlo todo
y no volverme loca en el intento.

domingo, 7 de junio de 2009

Me debato entre mi necesidad de libertad y mi necesidad de amar. Con mis exigencias.
La necesidad de que la libertad sea total en cuanto a acción y pensamiento, que cada uno haga lo que quiera o lo que pueda. Y esto choca con mi necesidad de amar o de que me amen o mi propio egoísmo quizá...

egoísmo y amor

libertad y dependencia

Me aterra

no lo quiero

martes, 2 de junio de 2009

Odio las musiquillas sensibleras de los anuncios de televisión, las de telefonía o cervezas que te venden estilo de vida y cariño churretoso. 
Me producen esa sensiblería que quieren hacerte sentir...
...y me jode.


Hoy me siento de pena, pero soy tan consciente de ello que el propio sentimiento me anestesia. 
No sentir. No está bien. Pero hoy está bien.

Amarme un poquito. un poquito.

martes, 26 de mayo de 2009

¿Un suicidio a los 89 años es menos válido que uno a una edad más temprana?

Es vida, es muerte. Es todo.

Mis delicias son los ojos de los hombres


Mis delicias son los ojos de los hombres.
El globo bífido,
el humor candente,
el nervio correoso.
Porque los ojos no son del cuerpo.